“My Queen Karo” ¿Amor libre sí o no?

My Queen KaroAmor libre. Compartirlo todo con todos. Relaciones abiertas. No comprometernos. Vivir sin ataduras… Un precepto que parece ideal en la teoría pero que se complica en la práctica. La película “My Queen Karo” (2009) aborda este tema desde la mirada inocente de una niña que vive con sus padres en una comuna hippie en el Ámsterdam de los años 70.

La pequeña Karo vive rodeada de intensos ideales políticos. Su padre es un artista anticapitalista que se niega a pagar el alquiler y cuyo lema principal es que todo debe ser compartido. A sus diez años, Karo contempla, con la naturalidad en la que ha sido educada, las relaciones sexuales que mantienen junto a ella todos los miembros de la comuna. A pesar de vivir al borde de la ley, llevan una vida más o menos tranquila y sin preocupaciones.

Pero todo se complica cuando el padre de Karo lleva a vivir con ellos a otra mujer. Entonces, la niña se verá dividida entre el dolor que siente su madre y la lealtad a los ideales de su padre. Karo parece empezar a darse cuenta de que necesita un cierto orden familiar y de que el modo de vida al que estaba acostumbrada no es tan fácil de llevar. Pero al mismo tiempo, en muchas ocasiones, sus propios impulsos la llevan a actuar de la misma forma que lo hace su padre.

“My Queen Karo” está narrada en su totalidad desde la perspectiva de la niña. Una niña que se esconde de la realidad y de los adultos que la rodean haciendo uso de unas gafas de buceo. Y cuando no lleva las gafas, Karo se esconde en sí misma. Se columpia con rabia o le habla a su mascota, un puercoespín. Son muchas las escenas en las que Karo descarga su rabia contra su padre intentando pegarle mientras permanece callada. Una rabia con la que también se enfrenta a su madre cuando ésta prohíbe que Karo vaya a defender a su padre de los palos de la policía.

A pesar de la dureza de muchas escenas, la película no juzga a sus personajes ni a sus ideales, sino que se limita a mostrarnos cómo los ve la niña. Hay muchos planos en los que Karo permanece sola, aislada, aunque viva rodeada de gente. Sin embargo, cuando su madre construye una habitación para las dos dentro de la casa, Karo decide quedarse en la zona común con todos los demás. De nuevo, sus sentimientos se ponen en contradicción con la forma de vida en que ha sido educada.

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“Una semana nada más” en el Teatro Maravillas

Una semana nada más 2¿Quieres dejar a tu pareja y no sabes cómo hacerlo? ¿Te falta valor para decirle que has pasado de quererla a soñar noche tras noche que es atropellada por un camión? ¡Pues prueba a llevarla al teatro! “Una semana nada más” es la obra perfecta.

Pablo (Antonio Hortelano) lleva cuatro meses viviendo con su novia, Sofía (María Castro), a la que no puede soportar ni un minuto más. “La cabeza por allí, un brazo por allá…” Así deja a Sofía todas las noches el camión que la atropella en los sueños de Pablo. Pero al día siguiente el chico se despierta y ella siempre sigue allí.

Sin darse cuenta, será Sofía quien le dé la clave para deshacerse de ella: “En una casa tres son multitud y siempre hay uno que se acaba yendo”. Y así es como Pablo decide convencer a su amigo Martín (César Camino) de que se vaya a vivir con ellos. ¿Qué puede haber peor que un invitado non grato invadiendo nuestro espacio?  Tienen una semana (nada más) para conseguir que Sofía se vaya de casa.

Pero Martín no resulta ser un incordio para Sofía. Levanta la tapa para hacer pis, lo tiene todo limpio, les prepara la cena e incluso le consigue un trabajo a ella. A medida que van pasando los días, se irán sucediendo un sinfín de situaciones inesperadas.

Las perfectas interpretaciones de los tres actores se ven respaldadas por un texto desternillante, fresco y con el punto justo de acidez. La genial pareja formada sobre el escenario por Antonio Hortelano y César Camino repite tras el éxito que cosecharon con “Burundanga”. Precisamente  su director es el mismo: Gabriel Olivares, otra apuesta segura. El autor, Clément Michel, es también responsable del texto de “La Caja”.

Una semana nada más 1Después de conocer estos nombres, mi única duda cuando me acerqué al teatro era ver a María Castro en un papel cómico, un registro muy diferente al que protagonizó en sus anteriores obras: “La Ratonera” y “Crimen perfecto”. Pero la actriz no decepciona en absoluto y consigue arrancar al público las mismas risas que sus compañeros. Está divertida, entregada y locuaz.

Los tres son en esta comedia unos todoterreno sobre el escenario. Las acciones transcurren a velocidad de vértigo y ellos no paran quietos ni un segundo (no pude evitar pensar que deberían acabar agotados después de cada función). De este modo consiguen que el espectador no se distraiga ni un momento de la acción.  Toda nuestra atención está puesta en la obra durante su hora y veinte minutos de duración. Los asistentes también acabarán exhaustos… pero de reír.

Precisamente el tiempo tiene un papel muy importante en la obra, y también en la escenografía, que además de resultar idónea nos ayuda a recordar en qué día de la semana estamos. Decoración e iluminación transmiten a la obra un aire encantador que se adecúa a los personajes e incorpora, además, un valor funcional.

Un texto brillante, un director que nunca falla y tres actores que se dejan la piel en el escenario. Una combinación perfecta de humor asegurado. No te pierdas “Una semana nada más” en el Teatro Maravillas.

5 razones (y algunos consejos) para visitar la exposición de Dalí en Madrid

La memoria de la mujer-niña. Salvador Dalí

La memoria de la mujer-niña. Salvador Dalí

Excéntrico, innovador, ingenioso y de imaginación desbordante. La exposición de Salvador Dalí en Madrid ha batido récords , conquistando a las 630.000 personas que hasta el momento han visitado la exposición del Museo Reina Sofía. Con esta cifra, la muestra se convierte en la más visitada en la historia de la capital, superando los 600.000 visitantes que tuvo El Hermitage en el Prado.

Unas 6.500 personas hacen cola cada día –y en pleno mes de agosto– para entrar a la exposición. Dalí mueve masas. Y no es para menos. Si todavía no te has atrevido a ponerte en la fila, aquí tienes 5 razones para hacerlo. Sólo tienes hasta el 2 de septiembre:

1. Los autorretratos
Uno de los objetivos de esta exposición es que conozcamos un poco mejor al artista catalán. Y qué mejor forma de hacerlo que con sus propios autorretratos. Las diferencias entre todos ellos dejan en evidencia las múltiples caras de Dalí y sus muchas obsesiones.

2. El movimiento surrealista
Sin duda el Surrealismo y el método paranoico-crítico desarrollado por Dalí constituyen el eje de esta exposición. La interpretación de las imágenes irracionales creadas por el artista queda en manos del espectador. Si algo bueno podemos sacar de que haya tantísima afluencia de gente en las salas, es que te reirás mucho escuchando las teorías de los que contemplan el cuadro junto a ti. ¿Inteligencia colectiva?

3. Influencias
El horror, la guerra, la bomba atómica… todo ello tuvo una repercusión innegable en gran parte de sus obras. Asimismo, se dedica una sala a El Ángelus, la pintura de Jean-François Millet que tanto obsesionó a Dalí. Todo ello sin olvidar la reivindicación que hace de grandes maestros del arte, como Velázquez o Miguel Ángel.

4. Dalí no es sólo pintura
Ni mucho menos. Pintor, escultor, grabador, escenógrafo, escritor… todas sus caras están contempladas en esta exposición. Además de ver la chaqueta que lleva pegados vasos de pipermín con moscas, podrás visionar secuencias de sus colaboraciones en películas de Disney o Alfred Hitchcock. Dalí era de extremos.

5. Una oportunidad única
La muestra del Reina Sofía ha reunido cuadros del artista que se encuentran repartidos en distintos continentes y que nunca antes se habían exhibido en España. Se trata por lo tanto de una exposición única que difícilmente se volverá a repetir.

Y para terminar… algunos consejos. Ten en cuenta que si subes hasta la tercera planta –donde se encuentra la exposición– en el ascensor, entrarás directamente a la Sala 3. La exposición cuenta con 11 salas dispuestas en orden cronológico, así que es recomendable que estés atento para seguir el orden correcto y empezar por la Sala 1. Además, algunas de las salas están un poco escondidas y muchos visitantes se las saltan sin darse cuenta. Coge un folleto a la entrada para seguir el orden y evitar que te pase a ti también. Tómate tu tiempo, la muestra es larga y para verla bien habría que estar en ella más de dos horas. No te saltes las proyecciones audiovisuales que se intercalan en la exposición, ya que ayudan a comprenderla y a ir descansando un poco entre cuadro y cuadro.

Y sobre todo… paciencia. Mucha paciencia con las colas que se forman para conseguir entradas.

Foto: @CallejoC

Foto: @CallejoC

Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas. En el Museo Reina Sofía hasta el 2 de septiembre. Consulta tarifas y horarios.

Niños futbolistas

niños futbolistasPara muchos el fútbol es una religión. Y si lo es en España, mucho más en América Latina. Allí miles de niños entrenan a diario en canchas de tierra con un único objetivo: fichar por un equipo europeo. Su sueño es vestir la camiseta del Real Madrid o del Fútbol Club Barcelona. Aunque, a decir verdad, el club azulgrana es la gran obsesión.

Juan Pablo Meneses recorrió Latinoamérica en busca de un niño que pudiera vender en algún equipo de fútbol de Europa. Y esa búsqueda está relatada en “Niños futbolistas”, un libro en el que el autor se entrevista con representantes, abogados, agentes, dueños de escuelas futbolísticas, especialistas en el reglamento de la FIFA, periodistas que ejercen de cazatalentos, entrenadores, managers, posibles compradores, padres e hijos. Incluso Guillermo Coppola, representante de Maradona, le abre las puertas de su casa. Viajes, declaraciones y experiencias con las que Meneses desentraña la cara oculta del mercado futbolístico.

No es la primera vez que Juan Pablo Meneses fusiona los billetes con la escritura. Su fórmula, que él mismo denomina “periodismo cash”, se basa en comprar con dinero al protagonista del libro para dar forma a la trama. Así lo hizo también cuando escribió “La vida de una vaca”.

Pero esta vez el autor tenía que comprar un niño, no una vaca. Un niño que sueña con ser el nuevo Leo Messi y con ganar dinero para comprar comida y muebles a su familia. Meneses lleva a cabo un fantástico trabajo periodístico en el que tendrá que lidiar entre el mercado de consumo y los sentimientos de muchas familias.

En “Niños futbolistas” quedan reflejadas las presiones que muchos padres ejercen sobre sus hijos para empujarlos al triunfo. Aunque, como dice el autor, los reproches hacia estos padres son extensibles a cualquier padre que deja de hablar a su hijo si suspende un examen. La diferencia –dice– radica en que los padres de los niños futbolistas se hacen ricos más pronto.  En el libro aconsejan a Meneses que, si quiere que su niño futbolista triunfe, éste debe tener cuidado con tres cosas: la droga, las novias y los estudios.

¿Y qué sucede con esa mayoría de niños que no consiguen llegar a la meta? Los niños futbolistas tuvieron su primer reality show en el 2002 en Buenos Aires. El objetivo del programa, que se emitía en directo por el Canal 13, era seleccionar al chico más prometedor y convertirlo en una estrella del Real Madrid. Hubo más de 12.000 candidatos.

El niño ganador se llamaba Aimar Centeno. Al finalizar el reality, le esperaban un cheque, un coche y un billete hacia Madrid. Allí lo recibieron Ronaldo y Emilio Butragueño. Hizo entrevistas en varios medios, como en Telemadrid, donde había otro niño desconocido llamado el Niño Torres al que regaló una camiseta. Tras unas semanas entrenando como lesionado en el Real Madrid, Aimar volvió a su país. Ahora tiene un hijo y trabaja vendiendo gaseosas para poder mantenerlo.

Esta es solo una de las muchas anécdotas que aparecen en este libro. Un relato que sorprenderá tantos a los amantes del fútbol como a los que, como yo, no tienen mucho interés en el mismo. Mucha información, datos y entrevistas narrados con un estilo sencillo y ameno que engancha desde la primera página.

Entrevista a Juan Pablo Meneses

Alan Berliner. Películas domésticas.

Alan Berliner“Para empezar, permítanme que les diga algunas cosas que sé sobre las películas domésticas. Las películas domésticas son mentira. Las películas domésticas son falsas representaciones idealizadas de la familia. Postales de cara sonrientes para la posteridad. Si alguien de otro planeta tuviera que aprender sobre la vida en la tierra mirando sólo unos cuantos rollos de viejas películas domésticas, terminaría pensando que todos los días son domingo, que todos los meses son agosto, que todas las estaciones son verano. Que la vida en la Tierra es una gran fiesta: un lugar de ocio sin dificultades.

Ahora déjenme decirles unas cuantas cosas que amo de las películas domésticas. Las películas domésticas son lugares antropológicos. Fragmentos de excavaciones arqueológicas. Son espejos. Son ventanas. Cápsulas del tiempo. Son preguntas que esperan ser respondidas. Son respuestas que esperan ser preguntadas”.

Conferencia pronunciada en New York University el 7 de mayo de 2004.

Utilizando metraje doméstico de su propia familia, Alan Berliner ha alcanzado una gran reputación  a nivel internacional con sus documentales autobiográficos. Combinando el cine experimental y el cine ensayo, crea películas en las que el montaje y las imágenes de archivo resultan tan imprescindibles como evocadores.

Entre sus títulos más reconocidos se encuentran Nobody`s Business, The Sweetest Sound, Intimate Stranger o The Family Album.

Gene Sharp. Desobediencia civil no violenta.

 Gene Sharp en el documental “Cómo empezar una revolución” de Documentos TV


Gene Sharp en el documental ‘Cómo empezar una revolución’ de Documentos TV

Gene Sharp es conocido por su defensa de la no violencia como lucha contra el poder y, concretamente, por sus 198 métodos de acción no violenta incluidos en su manual De la dictadura a la democracia. Su obra ha traspasado fronteras clandestinamente y a día de hoy se encuentra disponible gratuitamente en Internet. Algunas de los movimientos surgidos en varios lugares del mundo los últimos años beben en gran medida de los métodos de Sharp. Y ya no sólo revoluciones que se levantaron contra dictaduras en el mundo árabe, por ejemplo, sino también movimientos como el 15M y Occuppy Wall Street. Gran parte de los métodos que él recopiló han sido utilizados por los ‘indignados’ para exigir sus derechos ante el sistema: huelgas, acampadas, asambleas, manifestaciones, cantos, publicaciones o interpretaciones teatrales y musicales son algunos de ellos.

En su libro De la Dictadura a la Democracia, Gene Sharp explica que una de sus mayores inquietudes durante años fue cómo podría la gente evitar que una dictadura se estableciera y cómo destruirla. Dicha idea surge de su convicción de que los seres humanos no deben ser dominados ni destruidos por semejantes regímenes.

Sharp ha adquirido distintos puntos de vista de los tibetanos que pelearon contra la agresión del régimen comunista chino, de los rusos que en agosto de 1991 le cerraron el paso al golpe de estado de línea dura, o de los trabajadores tailandeses que con prácticas no violentas impidieron el retorno del régimen militar. Ha repasado sus estudios sobre las dictaduras, los movimientos de resistencia, las revoluciones, el pensamiento político… Y de las distintas experiencias ha concluido que sí se puede llevar a cabo una lucha victoriosa sin provocar una carnicería masiva, y que sí es posible destruir las dictaduras. Por ello ha tratado de pensar métodos para desintegrarlas con éxito y con el menor costo en vidas y sufrimiento. De ahí surge este libro y sus 198 métodos de acción no violenta.

No violencia

Tal y como afirma el autor, a partir de 1980, las dictaduras cayeron ante un desafío predominantemente no violento del pueblo de Estonia, Lituania, Polonia, Alemania Oriental, Checoslovaquia y Eslovenia, Madagascar, Mali, Bolivia y las Filipinas. La resistencia no violenta ha hecho avanzar el movimiento por la democratización en Nepal, Zambia, Corea del Sur, Chile, Argentina, Haití, Brasil, Uruguay, Malawi, Tailandia, Bulgaria, Hungría, Zaire, Nigeria y varias partes de la antigua Unión Soviética. El desafío político masivo se ha hecho presente en China, Birmania y el Tíbet en años recientes. Aun cuando estas luchas no han destruido a las dictaduras, sí han puesto al descubierto la naturaleza brutal de esos regímenes y han aportado una valiosa experiencia en cuanto a esta forma de lucha.

El punto principal del discurso de Sharp es la no violencia. Para él, las personas por lo general están demasiado asustadas y piensan que sólo por la violencia se puede acabar con la dictadura. Pero “las rebeliones violentas desencadenan represiones violentas” que con frecuencia dejan a la población más indefensa que antes. Al depositar la confianza en los medios violentos, se escoge precisamente el modo de lucha en el cual los opresores casi siempre tienen la superioridad. Los dictadores casi siempre disponen de la superioridad militar.

“Una lucha de liberación es un tiempo en que el grupo que lucha adquiere confianza en sí mismo y se fortalece internamente”, afirma Sharp.

Ya en 1880, durante la campaña de huelga de los rentatarios en Irlanda, Charles Stewart Parnell afirmaría: “No vale la pena confiar en el gobierno. Debéis confiar sólo en vuestra propia determinación. Ayudaos a vosotros mismos apoyándoos los unos a los otros. Fortaleced a los más débiles de entre vosotros. Agrupaos y organizaos. Y  ganaréis”.

La pura brutalidad del régimen contra los activistas claramente no violentos rebota políticamente contra la posición del dictador, causando disensión en sus propias filas, y fomentando el apoyo a los de la resistencia de parte de la población, de los que generalmente defienden al régimen y de terceras personas.

Para Sharp, la pérdida del miedo es un elemento clave para destruir el poder que los dictadores tienen sobre la población en general. Factores como no tener miedo y mantener la disciplina no violenta deben estar siempre presentes. “Va a necesitarse un gran número de gente para efectuar grandes cambios”. Esa cantidad de participantes confiables sólo se puede obtener manteniendo el más alto nivel de comportamiento. El empleo del desafío político disciplinado, persistente y bien adiestrado, puede hacer que más y más gente, que normalmente apoyaría tácitamente a los dictadores o que por lo general permanecerían neutrales en el conflicto, participe en la resistencia.

Precisamente, aunque Sharp se refiera aquí a las dictaduras, seguramente ese buen comportamiento, ese espíritu pacífico y colaborativo, fueron algunas de las claves del éxito del 15M, y lo que hizo que más y más gente se acercara a la Puerta del Sol.

“No sois nada sin nosotros”

15M. Foto: @CallejoC

15M. Foto: @CallejoC

El Amo de los monos, una parábola china del siglo XIV, cuenta cómo cada mañana un viejo reunía a todos sus monos y les ordenaba que fueran a recoger fruta de los árboles para él. Los que no lo hacían eran brutalmente azotados. Un día, un monito les preguntó a los otros: “¿por qué tenemos que depender del viejo? ¿Por qué tenemos que servirlo? ¿No podemos coger la fruta para nosotros?” De pronto, todos los monos se sintieron iluminados. Despertaron. Esa misma noche, rompieron el vallado y se marcharon a vivir al bosque. El viejo, murió de inanición.

El principio es sencillo. Los dictadores requieren la ayuda de los gobernados, sin la cual no pueden ni disponer de las fuentes de poder ni conservarlas. Una plena cooperación y obediencia harán más asequibles los recursos que el poder necesita y fortalecerán la capacidad de obrar de cualquier gobierno. El negarles a los agresores y dictadores la cooperación popular e institucional disminuye y puede anular el acceso a las fuentes de poder. Si a pesar de la represión se restringen o recortan los recursos, los resultados pueden ser la incertidumbre y la confusión y el debilitamiento del poder.

“El poder totalitario es fuerte sólo si no tiene que ejercerse con mucha frecuencia. Si el poder totalitario tiene que imponerse sobre la población y en todo momento, no es probable que se mantenga vigoroso por mucho tiempo”. Politólogo Karl W. Deutsch en 1953.

198 métodos de acción no violenta

Protestas, huelgas, desobediencia o no-cooperación, boicot, descontento o poder popular. El desafío político, a diferencia de la violencia, es el instrumento idóneo para negarle acceso al régimen a esas fuentes de poder.

Se han podido identificar hasta cerca de doscientos métodos de acción no violenta, que se clasifican en tres grandes categorías:

– Protesta y persuasión (manifestaciones simbólicas que incluyen desfiles, marchas y vigilias). 54 métodos.

– No-cooperación

  • No-cooperación social (16)
  • No-cooperación económica
    • Boicot (26)
    • Huelgas (23)
  • No-cooperación política (38)

– Intervención (ayuno, ocupación y gobierno paralelo). 41 métodos.

Para Gene Sharp, es probable que a cualquier régimen ilegítimo le cause graves problemas el uso de un número considerable de estos métodos. Pero insiste en que, el objetivo, no es simplemente destruir la dictadura, sino establecer un sistema democrático que perdure en el tiempo.

Six Feet Under

“Cuando te quedas sin padres, eres huérfano; cuando muere tu pareja, eres viuda o viuda; pero ¿cómo se te llama cuando pierdes a un hijo? Supongo que es algo demasiado horrible como para ponerle un nombre”.

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