Documental ‘Destino emigrante’

Terminar una carrera o un máster debería ser motivo de alegría, de proyección profesional, de ganas por zambullirse en el mercado laboral. Pero lamentablemente en España esto más bien se traduce en un doloroso salto al vacío. Así es como se sienten muchos jóvenes hoy en nuestro país. Entre las soluciones a la falta de empleo, unos optan por seguir alargando becas o contratos en prácticas (precarios, por supuesto) en un intento por seguir “adquiriendo experiencia” y no quedarse en casa sin hacer nada. Otros eligen emigrar.

En este documental, que he realizado junto a mi compañera Alba Casilda, doce jóvenes españoles nos muestran su día a día en el país al que han emigrado en busca de una oportunidad laboral: Rusia, Londres, Alemania, Noruega, etc. Ellos representan a toda una generación que se ha topado con una crisis económica y social que no les permite desarrollarse profesionalmente. Sus experiencias y sentimientos se unen a la opinión de un grupo de jóvenes recién graduados y al análisis de dos expertos. Todo ello, para dar testimonio de la pérdida de capital humano en nuestro país.

Cómo se hizo

Este documental se realizó con el esfuerzo desinteresado de muchas personas que se unieron al proyecto sintiéndolo como suyo. A través de las redes sociales solicitamos vídeos de jóvenes españoles emigrantes contándonos su experiencia, su forma de vida, por qué se habían marchado, qué dificultades habían encontrado, etc. Algunos de ellos, cámara en mano, nos mostraron incluso dónde trabajaban, sus lugares de paso en la ciudad, o quiénes eran sus amigos allí. Sin conocer de nada a las realizadoras de este documental, nos abrieron su vida y nos enviaron fragmentos de ella.

La opinión de los jóvenes que se habían quedado en España, al menos por el momento, también nos interesaba. Por ello, rodamos un focus group en el que seis jóvenes debatían sobre la falta de oportunidades laborales o el riesgo a marcharse a otro país. Además, Amparo González-Ferrer, investigadora de migraciones del CSIC, y Pablo Suanzes, periodista económico, aportan al documental el punto de vista más profesional y analítico.

Por último, cabe hacer una mención especial a María Eugenia León, una compositora española que reside en Los Ángeles que, tras ver nuestro anuncio por las redes sociales solicitando testimonios, se ofreció a hacer una gran aportación al documental: componer la banda sonora.

A todos vosotros, gracias. Porque este documental es tan nuestro como vuestro.

Título original: Destino emigrante
Dirección y guión: Ana C. Callejo y Alba Casilda
Música original: María Eugenia León
Género: Documental
Año: 2014
Duración: 30min

Soy influencer: las marcas reclaman a las estrellas de Internet

Nota: Puedes ver este reportaje completo y en su contexto entrado en soyinfluencer.wordpress.com

Internet no sólo nos ha cambiado la vida, sino también la forma de ganárnosla. Youtubers o blogueras de moda pueden llegar a vivir de los beneficios que les dan sus respectivos canales. Las redes sociales están generando nuevas formas de negocio y convirtiéndose en la herramienta de trabajo de multitud de profesionales. Y no es para menos si tenemos en cuenta que, sólo a Youtube, cada minuto del día se suben 100 horas de vídeo.

Cada vez más, las empresas hacen uso del marketing de influencers (término que en español se está traduciendo como “influyentes” o “influenciadores”) para promocionar sus marcas y productos. Según el Informe de Augure sobre el estatus del marketing de influencers 2014, el 73% de las empresas empezaron a relacionarse con influencers hace dos años o más. Parece que contactar con influenciadores ha dejado de ser una “moda pasajera” para convertirse en una estrategia más, en algunos casos fundamental, de muchas compañías.

Pero, ¿qué es exactamente un influencer? Durante Evento Blog España (EBE) 2014, una de las citas anuales por excelencia que se celebran en España para debatir sobre la web social, tuvo lugar la mesa “El valor de los influencers”, en la que Nacho Bruyel, marketing communications manager en Philips Lighting, definió la figura del influenciador a través de las siguientes cuatro características:

  • Es una persona física, en contraposición al periodista, que representa a un medio de comunicación.
  • Tiene un conocimiento extenso sobre un nicho concreto de conocimiento.
  • Cuenta con un canal donde compartir sus contenidos.
  • Tiene una masa crítica de followers (en español, “seguidores”) a los que puede influir porque es creíble ante su comunidad.

Influencers, marcas y agencias. Así funciona

Un día cualquiera, entras en Twitter, y ves como muchos usuarios están tuiteando con un mismo hashtag. O que algunos de sus tuits te recuerdan a campañas publicitarias que has visto en otros medios.

La respuesta a lo que ocurre es bastante sencilla: se trata de influencers que están haciendo publicidad en Twitter. Una marca se ha puesto en contacto con personas que cuentan con muchos seguidores en las redes sociales (de arriba a abajo, en los ejemplos anteriores, una bloguera de moda, un tuitstar y una youtuber) y, a cambio de algo, les piden que publiciten sus productos. ¿Qué es ese algo? Puede ser una remuneración económica, un regalo (normalmente el propio producto, para que lo prueben) o una invitación a un evento. A cambio, el influencer debe escribir un artículo en su blog, una determinada cantidad de tuits, etc. Muchas veces no se pide nada a cambio, pero se “sobreentiende” que, si por ejemplo un bloguero recibe una invitación a un evento, escribirá unos cuantos tuits desde allí utilizando el hashtag apropiado. Si no lo hace, lo peor que le puede pasar es que no le inviten al año siguiente.

Rafa Osuna, experto en social media y marketing online, ha participado en varias campañas de marketing de influencia, y lo ha hecho desde los dos lados: como agencia que contacta con influencers y como influencer al que le piden participar. Según su experiencia, “No es posible dar una pauta general. Hay de todo. Desde agencias que te dicen que tienes toda la libertad del mundo para publicar algo, hasta las que te indican el número de tuits, posts en el blog o entradas en Facebook que tienes que publicar y cuándo tienes que hacerlo”.

Este tipo de acciones no suponen una remuneración económica apabullante. Por escribir un post y unos cuantos tuits, el influencer puede ganar entre 300 y 500 euros. Aunque, evidentemente, las cifras bailan según el número de followers con el que cuenten o la cantidad de publicaciones que estén dispuestos a hacer. Sergio Bercial, que coordina algunas de estas campañas con agencias de publicidad, explicaba a Verne recientemente que un influencer con más de 50.000 seguidores podría llevarse unos 1.000€ por acción.

Aún así, hoy en día aún es difícil que un influencer pueda vivir de los beneficios que perciba de su actividad en las redes sociales. “No creo que un tuitero solo lo tenga sencillo, pero sí un bloguero con un Twitter potente”, explica Clara Ávila, consultora de Marketing Digital en The Cocktail e influencer. Para Rafa Osuna, los casos de influencers que viven de ello son “muy puntuales” y, explica, “se trata de los youtubers más famosos o ciertas bloggers de moda”.

A pesar de ser todavía un negocio que está dando sus primeros pasos, ya han empezado a surgir en España agencias como Influenzia o Influencity, cuya labor es poner en contacto a blogueros e influenciadores con marcas y organizaciones. “El marketing de influencers es tendencia en España”, explica Clara Montesinos, una de las fundadoras de Influencity, “En EE.UU está asentado desde hace años y, siguiendo su estela, pensamos que era el momento”. Desde su página web puede registrase tanto los influencers como las marcas. Ellos se encargan del filtrado y trabajan uno por uno cada registro. En su portal lo explican en cuatro sencillos pasos: “¿Eres influencer? Crea un perfil, conecta con marcas, sé contratado y recibe dinero”. A día de hoy, cualquier persona puede inscribirse como influencer pero, si no lo es, no será presentado a la marca como candidato para trabajar en sus acciones.

Estefanía Ruiz, blogger de moda, considera que es mucho más fácil trabajar a través de las agencias: “saben de qué manera dirigirse al blog, porque a las marcas muchas veces les pilla de nuevas, y quieren hacer muchas cosas pero realmente no saben cómo va el mundo de Internet ni de las blogueras”.

Según Montesinos, “las marcas suelen temer a lo desconocido. Y muchas de ellas no están muy activas en redes sociales”. Uno de estos miedos puede ser, por ejemplo, el riesgo a que la difusión de un determinado hashtag o campaña acabe generando ruido negativo en lugar de positivo. En ocasiones, el mensaje se desliga de la empresa y se acaba viralizando en contra de la propia marca. Tampoco está muy claro si el volumen de conversación en las redes sociales genera beneficios reales a las compañías. Según Clara Montesinos, en Influencity piden feedblack de todas las campañas y, por ahora, las marcas dicen estar muy satisfechas, “pero conseguir beneficio real depende de los objetivos que haya definido cada marca a la hora de hacer la campaña”. Según el Informe de Augure sobre el estatus del marketing de influencers 2014, mencionado anteriormente, el 43% de las empresas afirma obtener resultados positivos de su trabajo con influencers. Y el 36% considera estas campañas como eficaces o muy eficaces.

Cercanía y credibilidad con tus seguidores

Si algo tiene el marketing de influencers que no tiene la publicidad tradicional es la cercanía. Un tuitero, una bloguera o un youtuber pueden ser nuestro vecino de enfrente. Todo el mundo confía más en la recomendación de un amigo que en lo que ve en un spot o en una marquesina. Si los influenciadores son creíbles es, precisamente, porque son cercanos. Porque los consideramos parte de nuestro día a día. Porque, gracias a las redes sociales, sabemos cómo visten, qué comen, con quién salen… La famosa cita de Andy Warhol de que “En el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos” se hace realidad.

Las marcas quieren estar en los blogs para resultar más cercanas. Además de que, evidentemente, no es lo mismo pagar a Arguiñano que pagar a un blogger de cocina. Compañías como Sony, Nutella o Coca-Cola han solicitado el trabajo de blogueros, invitándolos a participar en acciones afines a los contenidos sobre los que ellos suelen escribir.

Si las marcas cuentan con los influencers cuando desarrollan sus estrategias de marketing es porque saben que gracias a ellos pueden llegar con seguridad a gran parte de sus followers. Y si el influencer es afín a la marca, con más razón. Por ejemplo, no tendría sentido que un programa de televisión de cocina se interese por un influencer que es bloguero de ciencia. Por muchos seguidores que tenga dicho blogger, es probable que a sus seguidores no les interese la cocina. Por tanto, no sólo la acción de marketing no tendrá apenas repercusión, sino que tanto la marca como el bloguero pueden perder credibilidad. Clara Ávila explica que “Si la marca no se acerca a los intereses del bloguero éste puede perder su verosimilitud. Por ejemplo, si nunca bebe cerveza, e incluso ha demostrado abiertamente que no le gustaba la cerveza, no tiene sentido que haga una acción con esta temática”.

En la Fundación Telefónica llevan tres años trabajando con influencers. Para dar a conocer el programa Think Big contaron con la agencia Social Noise, con la que llevaron a acabo acciones con conocidos youtubers, como JPelirrojo, y tuiteros. Sin embargo, Juan Munguía, que trabaja en comunicación en la fundación, piensa que su mejor acción con influencers ha sido la desarrollada para la instagramers gallery, una exposición física de fotografías de Instagram. Según cuenta Munguía, en lugar de contratar puntualmente a gente para que les ayudara con la difusión, se aliaron directamente con Phil González, el líder de los igers (como se conoce a los usuarios de Instagram): “Esto para mí es un ejemplo de buena praxis. De trabajar con influencers bien. En este caso el cliente, que eres tú, te sientas con el influencer y ves que ahí hay una conexión, que funciona, que es un mismo discurso… y así construyes lo que yo llamo una identidad digital honrada“.

No todo vale y la credibilidad de ambas partes está en juego. Los usuarios de Twitter seleccionan a quién siguen en dicha red social, a quién quieren leer. Es casi como decidir a quién le abres la puerta de casa (en el mundo 2.0). Y si esas personas en las que confiamos no hacen más que bombardearnos con publicidad, el influenciador puede perder el que de hecho es uno de sus principales valores: la credibilidad. Según Nacho Bruyel, el influencer es quien debe marcar los límites: “esa habilidad, en esa delgada línea, está su valor”.

“La gente en redes sociales no es tonta”, dice Munguía. Todos nos damos cuenta de cuándo nos están intentando vender algo. “El mejor embajador de marca es alguien que comparte tus intereses y tus proyectos y que no es ajeno a tu marca. Yo no hablo de no pagar, pero sí debe haber una comunión de la marca y el influencer que vaya más allá de te regalo un iPhone si me tuiteas esto“, aclara.

Óscar del Santo, experto en reputación online que forma parte de las listas de influencers de 2014, explica que “algunos influencers (como es mi caso) tenemos como norma sólo publicitar aquellos productos o servicios que hemos probado/consumido y nos han satisfecho altamente. Mi respuesta en el 80% de las peticiones que recibo suele ser no”. Para Rafa Osuna, “Un influencer que acepta todo tipo de acciones sociales pierde credibilidad rápidamente. Sus seguidores se dan cuenta. Y no olvidemos que un influencer lo es porque así lo han querido sus seguidores. Por eso, si veo que no voy a poder comunicar de manera creíble en una campaña, prefiero renunciar a la misma. Lo mismo ocurre si me piden que escriba en mi blog un post sin dejar claro que se trata de un contenido patrocinado. El hacer lo contrario sería, además de ilegal, engañar a mis seguidores”.

¿Son legales los tuits patrocinados?

La legalidad en torno a este tipo de acciones publicitarias en redes sociales es una de las cuestiones que más están dando que hablar. Dada la filosofía de Twitter, los usuarios entienden que si alguien a quien siguen les recomienda algo es porque lo hace de propia voluntad, y no piensa que esté recibiendo un mensaje publicitario. Por lo tanto, podría considerarse que un tuit patrocinado no es ético con los followers. Pero, ¿es legal?

La Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) establece que las comunicaciones comerciales por vía electrónica “deberán ser claramente identificables como tales, y la persona física o jurídica en nombre de la cual se realizan también deberá ser claramente identificable” (Artículo 20, Título III). Es decir, que si se escribe un tuit o post cuyo contenido es publicitario, hay que indicar que se trata de publicidad y especificar el nombre de la marca.

En 2013, Danone lanzó una campaña en redes sociales agrupada en el hashtag #PorFinCalor, en la que pagaron a una serie de famosos para que promocionaran su nuevo yogur helado. Carolina Cerezuela indicó su tuit con la etiqueta #publi; mientras que los demás, Nuria Roca, Santi Millán, Cristina Pedroche o Dani Rovira, entre otros, no lo hicieron.

Dicha acción fue muy sonada en la red y generó una gran polémica en torno a la publicidad encubierta en Twitter. El abogado Paco Pérez Bes se hizo eco del asunto recordando en un post que el artículo 26 de la Ley de Competencia Desleal considera que las prácticas comerciales encubiertas son una práctica desleal con los consumidores. Otro blogueros como Lucas Aisa (más conocido en las redes como Calvo Con Barba), defendieron la campaña y el derecho a comunicar y cobrar por contenidos patrocinados. La propia Nuria Roca escribió un post de respuesta antes las críticas que recibió, disculpándose por no haber puesto la etiqueta de #publi pero dejando claro que le parece “una tontería” y que “tener que avisar que estás publicitado algo cuando es evidente que lo estás haciendo es un proteccionismo demasiado infantil”.

La LSSI recoge también que “Queda prohibido el envío de comunicaciones publicitarias (…) que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas” (Artículo 21, Título III). Cuando una persona sigue a otra en Twitter, no tiene por qué saber que desde dicha cuenta se emite publicidad y, por tanto, no está dando su autorización para recibirla. La cuestión está en si podemos considerar Twitter o YouTube como “medios de comunicación electrónica” o si más bien esta ley se ha quedado obsoleta con la llegada de las redes sociales.

Otro caso muy sonado fue el de #Pentatrillones. En agosto de 2014, Amstel Radler llevó a cabo una campaña de marketing de influencers que se les fue de las manos cuando se destapó que se trataba de publicidad. Varios tuitstars, que en su perfiles cuentan con miles de seguidores, comenzaron a tuitear utilizando el hashtag #pentatrillones. Sin embargo, uno de los influencers a los que les había llegado la oferta vía email, @mejillonsuicida, decidió rechazarla y hacer público lo que estaba ocurriendo, subiendo a Twitter la captura de imagen del correo electrónico que le había mandado la marca:

Foto de @mejillonsuicida

Foto de @mejillonsuicida

A partir de aquí, comenzaron a publicarse tuits como el de @earcos: “¿Cuánto cuesta un tuitstar en España? 12 latas de cerveza. (#Pentatrillones es spam)”. Sin embargo, según publicó @elbaronrojo, quien también había rechazado la oferta de Amstel, no se trataba sólo de cerveza:

Este es un claro ejemplo de cómo una campaña de marketing de influencers se puede viralizar en contra no sólo de la marca, cuya imagen puede salir dañada por ofrecer 12 latas de cerveza, sino también de los propios influencers que la aceptaron, que pusieron en riesgo su reputación y la confianza que en ellos depositaran sus seguidores.

Pero también existen influencers muy concienciados con el tema de la publicidad encubierta. Es el caso de Clara Ávila, que considera “totalmente necesario” indicar cuándo uno de los post de su blog es patrocinado. Incluso tiene políticas de post patrocinados publicadas en su blog: “Estoy segura de que estas pequeñas pautas son buenas para los lectores (que seguirán confiando en mi criterio) y para las marcas (que sabrán que los lectores confían en mi criterio)”.

Para que los bloggers puedan informar con total transparencia, existen además unos Códigos de Confianza. Con un sencillo sello, se puede indicar a los lectores qué relación existe entre la marca y el contenido. Por ejemplo: el COC Básico, indica que no se mantiene relación con la marca; el C5C Incentivo, que se reciben muestras o productos; el C6C Retribución, que se recibe un pago, etc.

A la pregunta de si en Influencity existe algún tipo de temor legal respecto la publicidad encubierta, Clara Montesinos responde que “En Estados Unidos ya se debe identificar cuando un tuit es patrocinado. Pero creo que en España es pronto para eso ya que ahora mismo saber que un tuit viene de una campaña nos puede producir el efecto contrario al deseado. Un rechazo absoluto”. Y añade, en defensa de los influencers, que “En España todavía tenemos que entender que si un influencer publica un tuit sobre una marca o producto es porque es afín a él y lo considera relevante. No es sólo una cuestión de dinero. Un influencer selecciona muy bien de qué habla y de qué no”.

Evidentemente, “recomendar” no es ilegal. El problema es que no siempre es fácil saber cuando esa recomendación es pagada o no. En un panorama ideal para las empresas, los usuarios que estén satisfechos con una marca hablarán de ella y la recomendarán sin pedir nada a cambio. Es lo que Dolores Vela, CEO de Latitud70, llama los “evangelizadores”. En la mesa “El valor de los influencers” celebrada en EBE, insistió en diferenciar entre influencers, prescriptores y evangelizadores:

Infografía influencers elaborada por @callejoc con información de @doloresvela

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El mejor ejemplo de evangelización es, probablemente, el de Apple. La manzanita ha conseguido que sus clientes satisfechos le hagan la mejor publicidad gratuita en Twitter y que cada nueva presentación de uno de sus productos llegue a ser trending topic.

Los rockstar de los influencers: youtubers y blogueras de moda

Si los niños de antes soñaban con ser futbolistas, bomberos o maestras, es muy posible que los de hoy aspiren a ser youtubers o blogueras de moda. Son los dos perfiles de influencer que más dinero pueden llegar a ganar: 700 euros por un simple tuit o miles de euros por cada vídeo de YouTube. Aglutinan millones de seguidores y las marcas ven en ellos el tirón que necesitan.

El auténtico fenómeno fan que arrastran los youtubers se materializó el verano de 2014 en Summer Play Tour, una experiencia que llevó a 17 youtubers por los escenarios de cuatro ciudades españolas. Sí, los youtubers también se van de gira. YellowMellowAdelita Power, Gominuke o Happip fueron algunos de ellos. YouTube les ha permitido darse a conocer a través de sus respectivos canales, en los que cuelgan vídeos caseros en clave de humor, tratando temas de actualidad o hablando sobre sus intereses. Y es que el triunfo de estos youtubers radica no sólo en la calidad técnica y creativa de algunos de sus vídeos, sino, principalmente, en la empatía que supone que alguien se siente frente a ti, desde su propia habitación, y te cuente cosas con las que te identificas.

El youtuber con más seguidores en España actualmente es elrubius, que ya suma más de 9 millones de suscriptores en su canal, donde se coloca delante de la cámara para hablar sobre videojuegos, series, etc. Cada vídeo que sube a YouTube tiene unos 3 millones de visitas (algunos llegan a los 8 millones). Eso significa que, si la plataforma paga aproximadamente a los creadores un euro por cada mil visitas, elrubius puede generar hasta 3.000 euros con cada vídeo. Y sube unos tres vídeos por semana. Lo más sorprendente de todo, y lo que dice más a favor de este joven youtuber de 24 años, es que detrás de su canal no existe ninguna productora ni equipo profesional. Él mismo consiguió cosechar un gran éxito partiendo de la nada y a coste cero.

Además, los youtubers han sabido sacar provecho a su fama después del trampolín que les ha dado la plataforma. Por poner algunos ejemplos, elrubius ha escrito un libro (éxito de ventas, por supuesto) y Adelita Power ha sido dobladora de la famosa serie de animación South Park. Mientras que en Estados Unidos los youtubers llevan años siendo considerados como grandes profesionales, en España no se les ha empezado a valorar hasta hace poco, cuando comienza a ponerse en valor su trabajo en múltiples disciplinas.

El término influencer no es tan nuevo si tenemos en cuenta que, ya en 1955, Paul Lazarsfeld y Elihu Katz destacaron la relevancia de los líderes de opinión en un proyecto en el que midieron la influencia de los medios sobre la actitud de los votantes norteamericanos. La diferencia entre los influencers y estos líderes de opinión es que los “líderes” a los que se referían Katz y Lazarsfeld eran elegidos por los propios medios de comunicación, mientras que los influencers han conseguido por sí mismos ganarse una autoridad con sus seguidores. “¿Habría llegado Iñaki Gabilondo a ser un líder de opinión en tiempos del social media?”, se preguntaba Dolores Vela en EBE. “Por fin se empieza a ver que los youtubers somos personas que sabemos de comunicación, edición, guión, community manager, actuación, colaboración con marcas…”, explicaba Gominuke en la Google+ Xmas Party.

La Google+ Xmas Party fue un encuentro con youtubers celebrado el 16 de diciembre de 2014 en los Cines Callao de Madrid. La gala reunió a los youtubers españoles más relevantes del momento para hablar sobre nuevos contenidos audiovisuales, el Summer Play Tour o su condición de influencers. Además, hubo actuaciones, música y mucho humor. Varias horas antes de su comienzo, los fans ya se encontraban congregados en la plaza de Callao aguardando la apertura de puertas y esperando ver llegar a alguno de sus ídolos para pedirles un autógrafo o una foto.

“Para mí los youtubers son una alternativa a la televisión. Soy yo la que decide lo que quiere o no quiere ver”, decía una joven que se encontraba en la fila para entrar. Otra chica, añadía: “Ya era hora de que alguien se diera cuenta de que en España, y no sólo en Estados Unidos, hacían falta eventos de este tipo”. Mientras los fans se dejaban la voz gritando cada vez que veían pasar a algún youtuber al interior del cine, los mayores de cuarenta años que pasaban por Callao intentaban descubrir qué estaba pasando: “¿Quiénes son los youtubers esos? ¿Un grupo de música?”, preguntaba un señor despistado.

“La palabra que más se repite sobre nosotros en los medios es fenómeno. Lo hemos sido, pero ahora somos un medio alternativo de comunicación o entretenimiento”, decía YellowMellow en una de sus intervenciones. En el evento tampoco faltó la presencia de JPelirrojoRoenlaredMrCurricéChusita Fashion Fever y Rush Smith, cinco youtubers que decidieron irse a vivir bajo el mismo techo para crear una bomba de creatividad. Así nació Septiembre 13, que debe su nombre al mes y año en el que se mudaron.

Una encuesta realizada por Variety concluyó que las estrellas de YouTube ya son más populares que las celebrities de Hollywood entre los jóvenes de 13 a 18 años. El estudio se realizó tomando como muestra a 1.500 jóvenes estadounidenses, a los que se preguntó por veinte youtubers y otros veinte actores de Hollywood. Seis de cada diez jóvenes reconocieron más a los youtubers.

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Rush Smith, Roenlared, JPelirrojo, Chusita Fashion Fever y MrCurricé en la Google+ Xmas Party

El fenómeno de las bloggers de moda también va por delante en Estados Unidos, pero empieza a tomar carrerilla en España. Si los youtubers utilizan principalmente sus vídeos para enseñar los productos que les ofrecen las marcas, en el caso de las blogueras, su mejor herramienta es, sin duda, su blog. Un alto porcentaje de los contenidos del blog suele ser patrocinado. Abundan también las fotos en las que lucen ropa y complementos de determinadas marcas. Los concursos y sorteos para sus lectoras tampoco suelen faltar.

La bloguera de moda Estefanía Ruiz (nosoytuestilo.com) reconoce que “Puedes vivir bien sólo con el blog”. Ella ahora ha comenzado a trabajar en otra empresa a la que llegó gracias a sus contactos como bloguera, pero antes vivía únicamente de este medio. Trabaja de nueve de la mañana a seis y media de la tarde. Cuando termina esta jornada laboral, comienza la siguiente: “Después me voy a los eventos que tenga (3 o 4 por semana), llegas a casa y te pones a escribir sobre el evento o sobre el que tuviste la semana anterior. Yo me acuesto todos los días a las dos o las tres de la mañana escribiendo. También tienes que hacer las fotos de los productos, que lleva muchísimo tiempo… Es muy bonito, pero tiene mucho trabajo detrás”.

Estefanía Ruiz también cree en la filosofía de cuidar la credibilidad con sus seguidores. Insiste en que no quiere venderse ni convertirse en una teletienda, y que sólo promociona a aquellas marcan que son realmente afines a ella. Incluso ha llegado a hablar mal de algún producto: “he hecho una opinión en mi blog diciendo que no me gusta un producto. La marca me dijo que le parecía una forma humilde y sincera de decirlo. Expliqué a mis lectoras que no me gustaba y no hubo ningún problema. Luego he probado otros productos de esa marca, me han encantado y he hablado de ellos. Pero hablar de un producto que no te gusta y decir que te gusta, al final es venderte“.

Una bloguera de moda suele comenzar en esto como un hobby. Y, de hecho, si hay algo que gusta a las marcas, es que comunican con verdadero entusiasmo y naturalidad. Sin embargo, según un estudio de 2012 realizado por la Asociación Española de Blogs de Moda (AEBDM) y la Asociación Empresarial del Comercio Textil (ACOTEX), nueve de cada diez blogueras aspiran a convertir dicha afición en su profesión. Mientras que sólo el 5% de las entrevistadas decía poder vivir de ello ya.

Okiko Talents es la primera agencia de representación de blogueras en España. Todas las bloggers con las que trabajan son profesionales y viven de sus blogs: Mi armario en ruinas, Hermanas Miranda, Cup of Couple, DaisyVega o Amlul. En todos ellos destacan los productos de belleza de marcas concretas, las prendas de ropa con el enlace a dónde las puedes encontrar, banners publicitarios, etc. Uno de los puntos comunes de toda blogger es que, tan imprescindible como su blog, son sus cuentas de Twitter, Instagram o Pinterest.

El blog de Gala González, Amlul, es uno de los más importantes. Y ella, una de las blogueras con mayor proyección internacional. Actualmente tiene más de 80.000 seguidores en Twitter, más de 330.000 en Instagram y más de 109.000 likes en su página de Facebook. Su presencia en desfiles de moda de París o sus colaboraciones con Vogue la sitúan junto a algunos de los nombres más relevantes de la moda.

Las nuevas celebrities están en Internet. No necesitan un descubridor, ni una discográfica, ni un importante productor. Sólo requieren de un blog, una cámara o Smartphone, un perfil de Twitter o un canal en YouTube. El sistema según el cual las marcas contactan con una persona influyente para promocionar sus productos, no ha cambiado. Lo que cambia es el medio en el que los encuentran. En los sesenta, Marisol hacía anuncios de Coca-Cola en televisión. Hoy, es el youtuber JPelirrojo quien hace spots para Worten o Burger King. Y sus compañeras de piso, las que crean vídeos específicos en sus canales de youtube para la marca Desigual. A favor de los influencers está que ellos han alcanzado su reconocimiento por sí mismos, haciendo de hombres y mujeres orquesta y utilizando las nuevas tecnologías de la comunicación. Es innegable que los youtubers forman ya parte de la industria del entretenimiento, por lo que resulta tan lógico como justo que quieran monetizar su trabajo. La forma de hacerlo, y la obligatoriedad o no de marcar esos contenidos como publicidad, aún está por ver.

Otras formas de ganar dinero con Twitter

Si no tienes miles de seguidores ni las marcas te consideran un influencer, hay otros tipos de campañas en redes sociales con las que también puedes ganar dinero.

Twync.es es una plataforma de marketing social que pone en relación a anunciantes con usuarios de redes sociales. A cambio de acciones patrocinadas en Twitter y Facebook desde sus perfiles, los usuarios reciben dinero. En este tipo de campañas, el pago se establece según el número de seguidores. La remuneración es mucho menor que en el caso de acciones directas de marcas que se dirigen a influencers específicos. Por ejemplo, en Facebook, 4 euros por acción (esto es, dar a me gusta, publicar un comentario, una foto…) por 5.000 amigos / 10.000 fans. En Twitter, entre 4 y 5 euros por 10.000 followers; entre 5 y 7 euros por 25.000 followers, etc.

Karmacracy es un acortador de enlaces que ofrece una compensación económica por los enlaces que compartirías de forma natural en las redes sin recibir nada a cambio. Se cobran unos 0,50 euros por clic.

VoxFeed incluye incluso los tuits ya escritos por las marcas. Una vez hayas ingresado en la aplicación, sólo tienes que darle a publicar. Antes de decidir si ingresar o no, puedes consultar el dinero que podrías llegar a ganar sólo con escribir tu nombre de usuario de Twitter.

#IgersGalleryMadrid: de exposición virtual a física

Inauguración de Instagramers Gallery. Foto: @CallejoC

Inauguración de Instagramers Gallery. Foto: @CallejoC

Por el Espacio Fundación Telefónica han pasado numerosos artistas de reconocido prestigio. Artistas que, desde el 4 de abril, ceden su sitio a fotógrafos anónimos. Aunque, ¿podemos llamar “anónimo” a alguien que tiene miles –incluso millones– de seguidores que cada día ven sus fotos a través de Instagram?

Esta red social es la que ha experimentado un mayor crecimiento desde que se lanzara en octubre de 2010. La mecánica es simple: haces una foto con tu Smartphone, le añades un filtro y la compartes. Dicen que los reyes de Instagram son los gatitos, la comida y, por supuesto, los cada día más mencionados selfies. Pero lo cierto es que las fotografías urbanas, la moda, las metáforas visuales y la denuncia social van ganando peso. Prueba de ello es la excelente selección de más de 500 imágenes que se exponen en el Espacio Fundación Telefónica.

La muestra, que ha traspasado los límites de la galería virtual para convertirla en física, se inauguró anoche en una fiesta en la que se reunieron conocidos instagramers. Algunos de ellos reconocieron sus propias fotografías colgadas de las paredes de la exposición, concretamente en la sección dedicada a Madrid, que pretende renovarse mensualmente. Pero la Instagram Gallery sigue siendo fiel a la esencia digital a través de su versión online.

ARCOmadrid 2014

Mientras algunos coleccionistas recorren las naves de IFEMA en busca de las piezas más destacadas de ARCO, otros, menos pudientes, nos dedicamos a disfrutar de aquellas obras que llaman nuestra atención o despiertan en nosotros un sentimiento especial.

ARCO, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid, mantiene el listón muy alto en su trigésimo tercera edición. Y aunque Finlandia ha sido el país invitado en 2014, la experimentación latinoamericana también se ha abierto paso.

La gran fiesta del arte contemporáneo afronta la crisis con grandes dosis de talento y creatividad.

Aplicaciones móviles: ciberseguridad vs. Creatividad

Se habla mucho sobre ciberguerras, sobre la Red como un posible escenario bélico y sobre cómo un ataque informático puede dañar las estructuras económicas o de seguridad de todo un país. Una simple filtración, como ocurrió con Wikileaks, puede cambiarlo todo. Pero lo cierto es que no hace falta pensar en consecuencias a tan gran escala cuando nos referimos a la seguridad en Internet. Cualquier ciudadano o cualquier pyme pueden ver vulnerados sus derechos, ya sea con una invasión de la privacidad o una suplantación de personalidad. Las nuevas tecnologías de la comunicación han traído consigo nuevos riesgos, amenazas y delitos a los que debemos hacer frente.

Sobre este tema se reflexionó el pasado viernes 18 de octubre en la Universidad Carlos III de Madrid durante la V Jornada de Comunicación Corporativa 2.0, dedicada a las aplicaciones móviles. Docentes, alumnos y profesionales en la materia se reunieron durante cinco horas en dos espacios complementarios: el primero, el Aula Magna del Campus de Getafe; el segundo, el espacio virtual.

Desde marzo de 2013, en España hay más móviles que habitantes. Esta jornada tenía el objetivo de crear un foro de debate en torno a las nuevas posibilidades que abren las aplicaciones móviles. Oportunidades, sí, pero también amenazas. Sobre los riesgos de las estrategias móviles habló Sara Pedraz, analytics senior consultant en Deloitte.

@callejoc

@callejoc

Uno de los puntos clave de la ponencia de Pedraz fue la protección de las bases de datos en Internet. La Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal recoge en su artículo 6 la obligación de que el afectado dé su consentimiento para transmitir estos datos. Asimismo, el artículo 7, que recoge datos especialmente protegidos, prohíbe los ficheros creados “con la finalidad exclusiva de almacenar datos de carácter personal que revelen la ideología, afiliación sindical, religión, creencias, origen racial o étnico o vida sexual”.

¿Pero cuántos de nosotros nos leemos verdaderamente esas “condiciones y términos de privacidad” antes de aceptar cualquier intromisión en nuestros dispositivos? La Ley 32/2003, de 3 de noviembre, General de Telecomunicaciones, recoge en su artículo 38.3 la obligación de informar a los abonados de su derecho a “decidir si incluyen sus datos personales en una guía y los tipos de datos de que se trata”. Algo que solemos aceptar sin haber leído los términos de uso.

Multitud de empresas se enfrentan a diario a la suplantación de la identidad de sus marcas, algo que pone también en riesgo la seguridad de los datos de aquellos clientes que habían confiado en ellas. Según el Global State of Information Security 2012, sólo el 37% de las empresas dispone de soluciones de seguridad para sus dispositivos móviles. Todas estas amenazas cobran especial importancia ante públicos vulnerables, como es el caso de los menores de edad. Una de las preguntas que se le realizó a Pedraz durante la Jornada iba en esta dirección. Para ella, es posiblemente “el caso más complejo”, sobre todo por la dificultad de pedir los consentimientos paternos a través de la Red. ¿Cuántos padres habrá que no sepan que sus hijos están en Facebook, por ejemplo? ¿O que frecuentan chats destinados a públicos mayores de edad?

Ante la creciente y rápida proliferación de nuevas herramientas tecnológicas para la comunicación, todos estos desafíos se encuentran en el limbo de una regulación todavía escasa. Más aún si nos fijamos en casos como el de la geolocalización, herramienta de la que todavía existe un gran vacío legal y cuyo uso está en alza. Evidentemente contarle al mundo donde estamos en cada momento, ya sea a través de aplicaciones como Foursquare o los servicios de localización de Facebook, Twitter o WhatsApp, conlleva un riesgo para muchos desconocido y para el que no existe protección.

Uno de las dificultades a las que se enfrentan las empresas, y concretamente los diseñadores y creativos, es que los problemas de ciberseguridad chocan constantemente con la creatividad, la usabilidad y los diseños atractivos. Tres características que, sin duda, son clave en el desarrollo de cualquier aplicación móvil. Para Sara Pedraz, lo principal es cumplir con la ley y el sentido común “aunque se coarte la creatividad”.

La importancia de la colaboración público-privada

La Agencia Europea para la Seguridad en las Redes de la Información (ENISA) ha escogido el mes de octubre como el mes de la ciberseguridad, bajo el lema “Be aware, be secure”. Éste es un ejemplo más de cómo cada día aumentan las campañas de sensibilización sobre seguridad informática, un problema que afecta tanto a los Estados como a las empresas y, por consiguiente, a todos los ciudadanos.

El pasado mes de julio, el Gobierno de España anunció una Estrategia Nacional de Ciberseguridad que estaría terminada antes de 2014. El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, que el pasado mes clausuró un seminario sobre ciberseguridad, subrayó en él la necesidad de impulsar la concienciación sobre los riesgos del ciberespacio en ciudadanos y empresas. Destacó además la importancia de la cooperación internacional y la colaboración público-privada: “Las soluciones innovadoras son fruto de una estrecha colaboración entre universidades, centros de investigación, empresas y el sector público”, afirmó.

En este contexto, Policía y Guardia Civil tienen un papel fundamental. Ambos cuerpos reciben numerosas demandas por cyberbulling o acoso social a menores a través de las redes sociales, así como por la vulneración de datos personales. El Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil o la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía son dos de las estructuras que, preocupadas por estos nuevos delitos, velan por la seguridad en Internet. Ambos grupos hacen uso también de canales como Twitter para advertir de estos peligros en su propio contexto.

Juan Pedro Molina Cañabate, profesor de Comunicación Corporativa de la Universidad y director de estas jornadas, cerró el evento diciendo que el debate no terminaba aquí, sino que continuaba en las redes sociales.  El evento pudo seguirse  por streaming y a través de Twitter, mediante el hashtag #com20uc3m. A lo largo de la mañana llegó a ser trending topic en Madrid y también en España, con un seguimiento constante de todas las mesas y ponentes. Parte del mérito de este éxito fue, precisamente, que el público llevara la comunicación en sus bolsillos: el dispositivo móvil desde el que tuiteaban.

La cancelación de “The New Normal”

The New Normal“The New Normal”, la última sitcom del creador de “Glee”, Ryan Murphy, narra la vida de una pareja homosexual que decide recurrir a un vientre de alquiler para tener un hijo. Así es como Bryan (Andrew Rannells) y David (Justin Bartha) conocen a Goldie (Georgia King), una chica con pocos recursos que accede a tener al bebé y que se instalará en sus vidas con su hija Shania (Bebe Wood).

La serie, que se estrenó en septiembre de 2012, fue cancelada por la NBC en mayo de 2013, así que se trata de una comedia de una única temporada compuesta por 22 capítulos. La KSL-TV, afiliada de la NBC, decidió no continuar con la emisión por considerar que “The New Normal” hacía uso de un lenguaje “rudo y ofensivo” e incluía escenas “demasiado explícitas” así como “personajes ofensivos”.

Lo cierto es que la serie no contiene ni de lejos escenas explícitas, sexuales u ofensivas. De hecho me atrevería a decir que, siendo divertida y con un toque mordaz, a veces peca de ñoña y “sensiblona”.  Un trasfondo que no extraña en absoluto estando Ryan Murphy detrás de la creación.

“The New Normal” no arriesga más de lo que lo hace “Modern Family”, serie que ya ha renovado para una quinta temporada. Plantea la vida de una familia “anormal” o “new normal”, pero con una lección de valores al final de cada capítulo. Nos hace reír, sí, pero con un toque tierno que no falta en ningún capítulo.

The New Normal, BryanBryan y David se enfrentan a los problemas e inseguridades por los que pasa cualquier pareja, sea homosexual o no, cuando va a tener un bebé. Dudas tan simples como si contratar a una niñera o que uno de los dos deje de trabajar. Sin embargo, se tratan también las dificultades que atañen particularmente a una pareja gay.

Ellos mismos cuestionan si deben o no tener un hijo, si el niño sufrirá, si le juzgarán… Asimismo, se expone un debate de género, de roles y de estereotipos. En el episodio 14 los personajes se sorprenden a sí mismos juzgando a otros por su apariencia, y preguntándose si la ropa indica o no la sexualidad. Quizás parezca un tema liviano o superficial, pero, ¿quién no ha visto a alguien apenas unos segundos y ya ha pensado para sus adentros “Este es gay”?

En el episodio 7, Bryan tiene una crisis de fe y acude a la Iglesia a hablar con el sacerdote. “¿Puedo yo aceptar a una Iglesia que no me acepta a mí?”, se pregunta. Y en el capítulo 14, David plantea con otra cuestión un problema de género: “¿Alguna vez os habéis preguntado por qué a las madres trabajadores se les llama así y a los padres simplemente se les llama padres?”

Además de todos estos debates, la serie resulta divertida por sus contrastes. David es un médico amante del fútbol; Bryan, un productor de televisión amante de las revistas del corazón. Shania, la hija de Goldie, es una niña inteligente y de una imaginación desbordante, responsable de muchos de los momentos más cómicos. Y Ellen, la abuela de Goldie, una agente inmobiliaria racista y homófoba que se irá transformando en cada capítulo.

The New Normal, Goldie y ShaniaEn definitiva, “The New Normal” puede calificarse como una serie divertida, tierna y repleta de valores que nos hace reflexionar sobre muchos aspectos de nuestra sociedad actual, pero sin juzgar ni criticar. En todo caso sólo se meten con los actores y actrices de Hollywood, a los que el personaje de Bryan parece conocer muy bien debido a su trabajo. Me pega más que algunos de estos comentarios, junto con una bajada en los niveles de audiencia, hayan sido la verdadera causa de la cancelación de la serie. Y no esas escenas “explícitas” –inexistentes– a las que se ha culpado.

“My Queen Karo” ¿Amor libre sí o no?

My Queen KaroAmor libre. Compartirlo todo con todos. Relaciones abiertas. No comprometernos. Vivir sin ataduras… Un precepto que parece ideal en la teoría pero que se complica en la práctica. La película “My Queen Karo” (2009) aborda este tema desde la mirada inocente de una niña que vive con sus padres en una comuna hippie en el Ámsterdam de los años 70.

La pequeña Karo vive rodeada de intensos ideales políticos. Su padre es un artista anticapitalista que se niega a pagar el alquiler y cuyo lema principal es que todo debe ser compartido. A sus diez años, Karo contempla, con la naturalidad en la que ha sido educada, las relaciones sexuales que mantienen junto a ella todos los miembros de la comuna. A pesar de vivir al borde de la ley, llevan una vida más o menos tranquila y sin preocupaciones.

Pero todo se complica cuando el padre de Karo lleva a vivir con ellos a otra mujer. Entonces, la niña se verá dividida entre el dolor que siente su madre y la lealtad a los ideales de su padre. Karo parece empezar a darse cuenta de que necesita un cierto orden familiar y de que el modo de vida al que estaba acostumbrada no es tan fácil de llevar. Pero al mismo tiempo, en muchas ocasiones, sus propios impulsos la llevan a actuar de la misma forma que lo hace su padre.

“My Queen Karo” está narrada en su totalidad desde la perspectiva de la niña. Una niña que se esconde de la realidad y de los adultos que la rodean haciendo uso de unas gafas de buceo. Y cuando no lleva las gafas, Karo se esconde en sí misma. Se columpia con rabia o le habla a su mascota, un puercoespín. Son muchas las escenas en las que Karo descarga su rabia contra su padre intentando pegarle mientras permanece callada. Una rabia con la que también se enfrenta a su madre cuando ésta prohíbe que Karo vaya a defender a su padre de los palos de la policía.

A pesar de la dureza de muchas escenas, la película no juzga a sus personajes ni a sus ideales, sino que se limita a mostrarnos cómo los ve la niña. Hay muchos planos en los que Karo permanece sola, aislada, aunque viva rodeada de gente. Sin embargo, cuando su madre construye una habitación para las dos dentro de la casa, Karo decide quedarse en la zona común con todos los demás. De nuevo, sus sentimientos se ponen en contradicción con la forma de vida en que ha sido educada.